Sunday, November 01, 2009

Mudanza

Nuevo blog. Nos vemos por allá.

www.kozameh.wordpress.com

Friday, September 04, 2009

Charlie y el Gran Ascensor de cristal/Roal Dahl

La última vez que había visto al joven Charlie estaba en un ascensor de cristal que acababa de salir disparado al cielo después de terminar la visita a la fábrica de chocolate. En esta secuela de Charlie y la fábrica de Chocolate, el Sr. Willy Wonka sigue igual de deschabetado que en el libro anterior y la abuela Josephine, Georgiga y George siguen igual de ácidos y criticones como muchos viejos del mundo y Charlie, el abuejo Joe y el Señor y la Señora Burke siguen igual de inteligentes, animosos y escepticos como en el libro anterior. Me gustan las secuelas, sin duda alguna. Lo mejor de Charlie y el Gran Ascensor de cristal es que de varias maneras amplia el universo fantástico de la fábrica de chocolate tanto dentro como fuera de ella. Vamos a un rápido viaje al espacio donde Charlie y compañía, dentro del ascensor de cristal, defienden a una cápsula espacial del ataque de Knidos Vermiciosos, unos seres alargados, verdes, con ojos rojos y colas puntiagudas y terminamos de nuevo en los misterios de la fábrica (ooompa loompas incluidos con canciones) con una inesperada aventura donde los abuelos rejuvencen y envejecen. Aparecen minas de caramelo y pozos de chocolate y la tierra de Menoslandia. Y en todas partes, está, la sólida imaginación roaldiana, con sucesos inesperados relatados con el menor empacho, tanto que uno tiene que "rejuvenecer" con la lectura, pelear contra esa "vejez" lectora que nos incultan en las facultades de filosofía y letras. Singular y sólida novela juvenil. No dejen de leerla.
Charlie y el Gran Ascensor de cristal. Roal Dahal. Alfaguara infantil, 2008, 166 p.

Tuesday, September 01, 2009

El arte de Julio Torri/ Serge I. Zaïtzeff

Por algún motivo, desde que compré el libro, hará unos dos años, sentía que tenía una deuda con él. Lo veía en mi librero y ya mi mano iba hacia él cuando distraía la mirada y tomaba cualquier otro ejemplar que por supuesto, no terminaba. Pero hoy finalmente he podido leer El arte de Julio Torri, un singular trabajo crítico sobre uno de los escritores de esa generación perdida que sufrió la revolución y cuyos hijos más valiosos se instalaron en el extranjero como Vasconcelos, Reyes, Martín Luis Guzmán y Pedro Henríquez Ureña. Sin embargo Torri se quedó y cómo bien lo muestra la relación epistolar al final del libro, tuvo que sobrevivir de todo y de nada, mientras creaba una ideologia de la brevedad como género literario. Serge Zaïtzeff desmenuza con claridad la obra de este autor coahuilense, lo mismo parte de la génesis del texto breve, como relaciona a Torri y lo coloca a la saga de mucha de la obra breve que más tarde escribirían Arreola, Monterroso o Borges. Al final viene una reseña de la obra de Mariano Silva y un divertido texto sobre la destrucción de la ciudad de México. El libro da además otro tipo de luces, al mostrar un ideario sobre la literatura, la amistad, el honor e incluso la misoginia de Torri en sus textos, este Torri que andaba en bicicleta, que tenía picosas relaciones amorosas y sobre todo, que se encerraba en su biblioteca echado de menos la charla con Ureña y Reyes, algo que en suma también es difícil encontrar en nuestros días: buenos charlistas. Es sin dudad, éste, una aproximación a ese hombre tan disputado en nuestros días en el premio de Tierra Adentro.
El arte de Julio Torri, Serge I. Zaïtzeff, Editorial Oasis, 182 paginas. 1983

Sunday, August 30, 2009

Volando solo /Roal Dahl

Tengo una pasión: los aviones y los artefactos bélicos, pero nada me gusta más como leer biografías o en este caso, autobiografías. Volando solo son los recuerdos de Roal Dahl durante su etapa como piloto de la RAF en el teatro de operaciones griego y más tarde sirio. Estamos ante una visión poco romántica y también poco hiperrrealista de un hombre para quien la guerra fue un hecho finalmente práctico, como lo dice en las siguientes líneas "La superviviencia no era por lo que uno luchaba más. Empezaba a darme cuenta de que única forma de comportarse en una situación en la que llovían bombas y pasaban silbando las balas, era aceptar los peligros y todas sus consecuencias con la mayor calma posible. Angustiarse y desesperarse por ello no servía para nada." Visto desde este punto de vista, las crónicas que Dahl hace de sus años como piloto no sólo es cruda, sino sensible a la vez. Relata un vuelo rasante por la pradera, mientras huye de los Uno-Cero-Nueve, y alcanza a ver una cabra, relata una escena casi jocosa de un león que se robó a una mujer, llevándola en el hocico durante más de doscientos metros y sobre todo, se respira en la obra el profundo amor de un hijo por su madre, visto desde las constantes cartas que Dahl envía a su madre desde los distintos campos de batalla. Las descripciones de los enfrentamientos aéreos que sostuvo son inquietantes, como la breve descripción que hace de la batalla de Atenas, donde los últimos 15 hurricanes que defendían Grecia se batieron con más de 200 Meschermints 109 y 11o. Y Dahl también habla en el libro, con amor, de los aviones, los viejos Gladiator, los confiables Tiger Moth y los terribles bombarderos Ju 88. Entre toda esta parafernalia bélica, sin embargo, es posible encontrar algunas anécdotas que darían pie a escenas y relatos de sus libros futuros. Leer Volando solo es como entrar al diario de un amigo, amigo que no pasaría exento de polémicas en su vida , un diario que nos sorprende por su sencillez y calidez.
Volando solo, Roal Dahl, Alfaguara infantil, México, p. 184, 1998

Thursday, August 27, 2009

El gran cambiazo/ Roald Dahl

Siempre he sentido debilidad por los cuentos y relatos largos. No es fácil escribirlos. Mantener la tensión y el interés exige de cierta cualidad de trabajo que no se consigue con los años. Y también, siempre he sentido cierta debilidad por la obra de Roald Dahl, de quien leí, curiosamente, en primera instancia una de sus obras para adultos: Mi Tío Oswald y después di un salto diría cuántico hacia su estupenda y sensible obra para adolescentes. En El gran cambiazo, Dahl nos narra cuatro picantes historias relacionadas con la libertad sexual. Dos son apuntes del gran diario del libertino ¿es acaso correcto llamar libertino al tío Oswald?, Oswald Hendryks Cornelius. Las otras son versiones chispeantes sobre el acto sexual. Es curioso que la obra de un escritor pueda desdoblarse tanto como la obra del británico, que siempre parece estar dándo saltos, nerviosa, inesperada, desde una niña que tiene poderes mágicos hasta la irresistible Anna Copper, una mujer que ha perdido al marido y coquetea con el suicidio hasta que encuentra a un viejo amante que la llevará a un inesperado final, en "El último acto", uno de los cuentos que componen este libro. El resto de los textos son: "El visitante", una crónica del tío Oswald cuando un misterioso hombre lo invita a su casa en el desierto, donde encuentra a dos sensacionales mujeres, "El gran cambiazo", la historia de dos maridos que fabulan un plan para intercambiar esposas por una noche, "El último acto", del que ya hablé y finalmente el cuento de "Perra", otro relato del tío Oswald donde éste ayuda a un científico a descubrir el aroma que puede poner a los hombres en celo, ¿más?, preguntará con ironía alguna lectora. Sí, más. En este caso, no importa que se cuenten las historias, leer a Roald Dahl tiene una magia inestimable. Al tomar sus libros somos siempre el lector más atento así que estemos leyendo Agu Trot o El gran cambiazo.
El gran cambiazo, Roald Dahl, Anagrama, 1994, 170 páginas.

Tuesday, May 19, 2009

En las nubes/ Ian McEwan

Un buen amigo me regaló este libro en mi último cumpleaños y hoy que casi volvemos a la fecha me hice el propósito de leerlo. El resultado es ambivalente: frustración y felicidad: frustración por haber dejado pasar tanto tiempo para poder leerlo y felicidad por el hecho de haberlo hecho. En las nubes es uno de esos libros certeros, donde se despierta la vida. Peter Fortune un niño con demasiada imaginación recorre en varios cuentos, distintas etapas de su vida en las que el mundo de lo fantástico se le revela con inusual fuerza, mostrándole el hastío de la vida, pero también la belleza de la vida. Al final, cada fantasía lo lleva al descubrimiento del amor, acaso el mayor descubrimiento del hombre. Es una realidad que quien no ama, al menos una cáscara de plátano, no puede estar entre sus congéneres más que para joder o destruir. Pero al final, he podido leer En las nubes. Con una prosa amena, con giros poéticos ligeros pero con la construcción de imágenes y paisaje que parten de lo plástico para describir lo humano, es como McEwan crea a este chico inolvidable que lo mismo será enjuiciado por las muñecas de su hermana, que descubrirá-compartirá el cuerpo del viejo gato de la casa y que encontrará, una mañana cualquiera, encerrado en el cuerpo de un adulto torpe, el mayor don posible en los labios de la chica Gwendoline: el amor, sólo para perderlo al volver a la infancia.
Editorial: Anagrama
p. 147

Tuesday, May 05, 2009

Sin tetas no hay paraíso/ Gustavo Bolívar Moreno

Una de las telenovelas más deliciosas que he visto ha sido Sin tetas no hay paraíso. La historia trata sobre una chica que quiere ponerse tetas para ser una de las queridas de los "traquetos", es decir, los narcos en Colombia. La vida de Catalina será como un pequeño viaje por la tierra de Oz, donde lo mismo se encontrará con sus hombres de hojalata, sus espantapájaros y hasta la bruja del Oeste ¿o es del Este? Sólo que en lugar de páramos desiertos y monos que vuelan, encontrará guardaespaldas, viajes por yate y helicóptero, narcos mayores y menores, doctores que operan cobrándose con acostones, políticos corruptos codeándose todos ellos entre la envidia, la violencia y la factory tetas, como dice uno de los personajes de la novela. Esta obra de Gustavo Bolívar refleja la ambición de miles de chicas en nuestro continente y ah cómo es divertida y tiene muchos párrafos dignos de repetirse en cualquier medio:
"La niña sentía morirse de pena haciendo el ridículo en medio de 59 mujeres tan pobres como ella, tan idiotas como ella, tan estúpidas como ella, pero con las tetas más grandes que las de ella."
O bien, la descripción que hace de los narcos, sin duda, de antología.
"Seres muy básicos, sumamente ambiciosos, enfermos de la plata, adoradores del dinero fácil, prepotentes, inundados de ego y vanidad, delicados, no por sus modales sino por su intolerancia, infieles, mujeriegos, bonachones y mentirosos. Semidioses de un Olimpo imaginario y ficticio, parranderos sin medida, muchos de ellos viciosos y enviciadores, malvados, sin escrúpulos, voraces, altaneros, incapaces de sortear la soledad o una crisis económica, fanfarrones inseguros, necesitados de mostrarle al mundo su capacidad financiera, traumatizados, dementes, capaces de vender a su madre a la DEA con tal de conseguir una rebaja de penas antes de subir, encadenados de pies y manos, a un avión de bandera estadounidense con sus turbinas encendidas apostado en la pista de Catam del aeropuerto El Dorado en Bogotá."
Con una novela fársica como ésta, el lenguaje se sirve para contar de manera chistosa, cínica y dolorosa el viacrucis de Catalina por encontrar a su traqueto y por supuesto, a sus tetas. A veces falla el narrador y se diluye un poco la tensión y hace un uso reiterado de sus técnicas narrativas, pero la novela cumple. Sin duda. Ahora que se nos vimo la influenza, nada como Sin tetas no hay paraíso para levantarnos.
Editorial: De Bolsillo, de Random House Mondadori.
P. 248

Charlie y la fábrica de chocolate /Roald Dahl

No sé dónde leí, recientemente, que un escritor decía que, mientras se siguiera leyendo a Dahl, tenemos algo de esperanza. A mí me parece lo mismo. Acabo de leer Charlie y la fábrica de chocolate sin muchos deseos de ver la versión fílmica. La historia es sabrosa: un chico de familia pobre, muy muy pobre, se gana un boleto dorado para conocer el interior de la famosa fábrica de chocolate de Willie Wonka. Asiste con su abuelo y ahí descubre, de la mano del viejo Wonka, los dulces más sorprendentes, las jaleas más insospechadas e incluso chiclets que saben a comida (incluido pastel de arándano). Mientras tanto, Roald se da gusto en criticar a los padres que les dan todo a sus hijos, a los niños glotones, a los niños que solo ven televisión e incluso modales, sobre lo mal que se ve masticar un chicle. Al final, bueno, lean el final, termina uno con deseos de no comer dulce por un buen rato, por además, ninguno de los dulces que hay en las tiendas se acercan, ni por error, a los dulces deliciosos de Wonka. Hay que leer a Roald Dahl. Sin duda. Su imaginación es clara, poderosa y lo mejor del caso, cálida.
Editorial: Alfaguara infantil
p. 172

Saturday, May 02, 2009

Estación Hawksbill, Robert Silverberg

Tengo un deja vu de que alguien vendrá a grafitear este post... en fin.

Hace muchos años tenía un par de amigos fanáticos de la Ciencia Ficción. Sus casas eran inmensas bibliotecas donde lo mismo se podía encontrar a Asimov que Fundación e Imperio. Gracias a ellos di con una colección de Plaza & Janés que se llama Mundos Imaginarios y donde me leí una interesante y divertida novela de Brian Aldiss, Galaxias como granos de arena.
Ahora acabo de leer Estación Hawksbill, del no menor escritor Robert Silverberg, de quien anda por aquí la reseña de uno de sus libros. En Estación Hawksbill, Silverberg crea una prisión para comunistas, prisión ubicada en el planeta Tierra, sí, pero en el periodo cámbrico. Una planicie roja, volcanes virulentos y un mar cálido que arroja trilobites es el paisaje para esta estupenda novela.
La tensión inicia cuando un nuevo prisionero llega a la estación y con él las dudas de siempre, relativas a si ese mundo del futuro ha cambiado, qué nuevas cosas han ocurrido y si el destino de ese puñado de hombres viejos y locos, más lo segundo que lo primero, tiene alguna esperanza de regresar al 2025.
Me gustan los personajes de Silverberg, hombres derrotados, pero que se mantienen en vilo en la soledad gracias a cierto honor que los ha vencido y al mismo tiempo los alienta. Si la literatura nos debe de regalar imágenes, este libro me dio varias que no había pensando: un viejo renco, apoyado en una muleta, que mira, más allá de la planicie roja y en la soledad de sus recuerdos, una pequeña lancha donde cuatro de sus compañeros pelean por sacar al mayor trilobite de la historia para poder comer esa carne esponjosa, dice Silverberg y terrible.
Editorial Plaza & Janes
Colección Mundos Imaginarios
p. 223

Tuesday, April 14, 2009

Madero, el otro/Ignacio Solares

En reiteradas ocasiones, Ignacio Solares ha dado muestra de una gran pluma. Al menos así lo considero. Columbus, su novela sobre el ataque de Villa a la población norteamericana, es sin duda una novela amena, clara, concisa. Tiene sus grandes momentos de dicha y de acción y sobre todo, como novela histórica, da luz al lector sobre los hechos ocultos en la trama de la historia que, al combinarse con la ficción recrean no sólo un periodo histórico, sino un acercamiento a la gente de la época.
En, Madero, el otro, sin embargo, la pluma de Solares se encuentra con un gran atorón. Más que novela, bien podría pasar como un gran ensayo histórico por la cantidad de fuentes y citas que pueblan la obra. Sin duda, la vida del oriundo de San Pedro de las Colonias es materia literaria: sus afanes con el misticismo, su enfrentamiento contra Díaz, la pasión que nació en hombres como Villa y el descontento que originó en hombres otros hombres como Zapata.
Pero la novela no avanza. El autor intentó contar hacia atrás, como en Viaje a la semilla, de Carpentier, pero el narrador que utiliza, en segunda persona, que utiliza para detonar la narración, en la mayoría de las veces, preguntas con tono retórico, vuelve lenta la narración.
Esto, salpicado de datos. de citas, de saltos cualitativos y cuantitavos en la construcción del personaje, vuelven la lectura de Madero, el otro, algo cansada. Ignacio Solares es un buen narrador, al menos lo comparo con el mismo Solares de Columbus, imagino que sabe que Madero se fue para otro derrotero. Sí, yo creo que lo sabe. Aún así, es una obra que es una referencia para comprender la historia del país. Lamentablemente sólo es una referencia y nada más.
Editorial: Punto de Lectura
Páginas Arriba de las 232.

Friday, January 23, 2009

La muerte de las ballenas

Al pensar en este título, Luis Zavaleta, autor colombiano, me ha dejado pensando un poco en la posible muerte de las ballenas. En un playa de una isla paradisiaca, una mañana, los huéspedes de un hotel de cinco estrellas descubren que más de veinte ballenas han encayado. Se apuran aliberarlas pero pronto se dan cuenta de que es imposible. Sus fuerzas son pocas aunque sus intenciones sean tan monumentales como los cetáceos. Sin embargo, todo esto da pie a una profunda reflexión sobre el suicidio (que uno de los personajes estaba pensando ejercer, vaya, su derecho) y la extraña pero siempre a fin relación de todo lo que va muriendo a nuestro lado todos los días y a los que no le prestamos la más mínima atención. Esta novela es un diálogo con todo eso. Al final, una a uno los cetaceos van muriendo en una prolongada y exhaustiva carrera hacia la muerte. El personaje, un hombre de cuarenta y cinco años, divorciado, sin hijos, con una carrera de teatro destruida a causa del plagio, se confronta con las ballenas, con la muerte y con cómo casi todo lo que hacemos es en realidad una agonía sobre la arena. Ah, muy buena novela.
Editorial: Bonanza
País: Colombia.
pp. 143

Friday, April 11, 2008

El castillo de cristal, Jeannette Walls.

Una noche, camino a una fiesta y en el interior de un taxi, Jeannete descubre a su madre hurgando en un contenedor de basura en Nueva York. Este es el inicio de esta terriblemente divertida y contundente novela de la escritora norteamericana Jeannete Walls.
A través de las páginas de la novela conocemos la historia de los Walls, familia white trash pero con un alto dominio de la autoestima, el placer por vivir y la locura. "Mi madre se ponía a leer a Faulkner, Heminway y se disculpaba con nosotros al decir que sabía que esa no era buena literatura". Un padre alcohólico pero con un gran sentido de la rebeldía y la ciencia, una madre más preocupada por sí misma, pero al mismo tiempo, que inculca a sus hijos a ser independientes, es el marco en el que se desarrolla la educación sentimental, moral y más de la novela.
Vemos cómo Rex Walls se roba a su hija del hospital después que ésta se quema con agua caliente, cómo llegan a vivir a una estación de trenes abandonada, cómo se convierten en herederos de una enorme casona en Phoenix y lo dejan todo para irse a Walch, un pueblo minero pobre en Virgina, donde se convierten en los mas pobres de los pobres. Y ante esa pobreza económica y a veces espiritual, surge siempre la emoción de construir un verdadero castillo de cristal que lo saque de todos sus problemas.
No sé qué más decir de esta excelente novela. Me hizo reír, me hizo sentir una puñalada en el corazón, me hizo quedarme intrigado, como en el capítulo donde Jeannete cuenta que no tenía para comer y ella se robaba la comida de la basura y al llegar a casa, encuentra a su madre escondida, comiéndose una enorme barra de chocolate y se excusa es: perdonen, hijo, pero así como su padre es adicto al alcohol, yo lo soy a los azúcares.
Vaya, excelente novela. Aún no llega a México, pero en junio podrá conseguirse en todas las librerías publicada bajo el sello de SUMA de letras, de editorial Santillana.

Wednesday, March 12, 2008

Malinche, Laura Esquivel

Todo escritor mexicano, asumo, en alguna parte de su vida como lector y cazador de historias, se interesa por escribir "su novela" sobre la conquista. No es para más. La conquista es un territorio épico, tal vez, nuestro último territorio épico, porque la independencia y el resto de las parafernalias históricas que nos endilgan la historicidad nacional y gubernamental siempre pueden estar falladas o prestarse a intereses de otra índole.
Y si hay un personaje interesante durante toda esta época, esa es la Malinche, o Malinalli. ¿Qué es lo que hace Laura Esquivel con este personaje histórico? Algo muy sencillo pero al mismo tiempo, fabuloso: reconstruírlo, darle una nueva voz y sobre todo, darle una sensibilidad propia. Que no se engañe el lector al pensar que en Malinche encontrará a una mujer malvada, traidora y cargada de esas imposiciones históricas que pueden caber tan bien en un personaje tan controvertido como Malinalli (Malinche era en realidad Cortés, ya que Malinche significa, "El señor de Malinalli".)
En esta novela Esquivel dota a Malinalli de una visión profunda sobre la cultura, con dudas, con miedos, con preocupación, con nostalgia y al final, hace una especie de cambio de estafeta entre las deidades prehispánicas y las nuevas deidas. "Yo soy el nuevo mundo", le dice Malinalli a su madre, quien la había abandonado a su suerte de pequeña, vendiéndola a unos comerciantes, pero después, la misma Malinalli termina cediendo que en realdiad, sólo cambiará ese mundo de forma, pero seguirá siendo el mismo mundo.
Malinche es un canto a lo indígena y una nostalgia viva, sobre todo, en la última orden de Cuauhtemoc a su pueblo: "Que los padres y las madres no olviden decir a sus hijos lo que ha sido hasta hoy el Anáhuac al amparo de nuestro señor del cerca y del junto, nuestro señor Ometeotl-Ometecuhtli, y como resultado de las costumbrs y de las enseñanzas que nuestros mayores inculcaron a nuestros padres y que con tanto empeño éstos inculcaron en nosotros. Tampoco olviden decir a sus hijos lo que un día deberá de ser este Anáhuac para todos nosotros. Después de estar larga noche surgirá el sexto sol que será un sol de justicia."
Así que, esperemos el sexto sol. Al menos las palabras de los que fue este Anáhuac vienen en Malinche.
Editorial: SUMA de letras
País: México
p. 244

Nacida del hielo, Nora Roberts,

Nacida del Hielo es apenas la primera parte de la trilogía de las hermanas Conccanon. Irlandes, dedicadas a la familia o al arte, leer la vida de estas hermanas es asomarse en un plácido mundo feliz, donde inclusola infelicidad, termina atenuada por un mejor futuro. Nacida del hielo, en sí, cuenta la historia de Brianna o Brie Conccanon, su soltería y la relación tormentosa que mantiene con su madre, Maeve, para quien la iglesia es todo lo que debe de existir en el universo.
Brie tiene un hotel rural llamado Blacktorn Cottage, y es, literalmente, una delicia imaginarse ese hotel enclavado en la campiña irlandesa, junto a un invernadero, vecinos amigables y un horno siempre dispuesto para todo el tipo de tartas, pays, empanadas y carnes en su jugo, mientras la protagonista se ensarza en una pelea de conquista y amor con Graysson Thane, un escritor de bestsellers que huye siempre de sí mismo y escribe.
¿Novela sin grandes pretensiones? Sí, pero novela que se deja leer con mucha facilidad, con mucho gusto, sin tanta alaraca literatosa, pero sí, con una buena intención de simplemente contar una historia amable al lector. Ampliamente recomendable si lo que uno quiere es evadirse ¡a gustooooo...! como dice mi hermana R.
Editorial: SUMA de letras.
País autora: Estados Unidos.
Paginas: 544

Saturday, December 22, 2007

Columbus, Ignacio Solares

(reseñas inacabadas)
Tengo doblada la página 143 del libro de Columbus. Es un doblés de hace tiempo. Sólo que no recuerdo porque está doblada. Lo que dice la página no es nada importante, es apenas la descripción de una cañada donde descansan los personajes de la novela. Hace tiempo que leí Columbus, de Ignacio Solares. Es la historia del ataque al pueblo gringo por parte de las tropas de Pancho Villa. La historia la cuenta uno de los soldados que participó en el ataque. Ignacio Solares lo cuenta de una manera tan divertida. Tal vez la marca tiene que ver con alguna sonrisa que me arrancó el libro mientras lo leía. O tal vez tiene que ver con alguna descripción breve pero plástica en todo el sentido.
Los títulos de las novelas de Ignacio Solares no me gustan. No me atraen, pero Columbus tiene una fuerza rara, cierto trazado mayor dentro de una novela que podría parecer light. De pronto el autor tiene giros inexplicables o pequeñas gotas de humor o de esperpento que le dan a la obra una cualidad extraña. Cuatro veces he leído Columbus, de Solares. Y las cuatro veces hay alguna frase que antes no estaba. No quiero confundir. Es una novela con un tono muy ligero, muy humano, muy humorístico. "Amigo mío, tengo la ligera impresión de que estoy empezando a empedarme", dice en algún momento el personaje y la revelación es tan inesperada que te arranca una sonrisa.

Monday, October 29, 2007

Porque algún día faltarán cuentos...

Una grata sorpresa encontrar la antología de cuento chiapaneco, compilada por Fernando Trejo y Fabián Rivera. El título, como dicen los compiladores, lanza al lector desde ya a la fabulación. Como toda antología, en cambio, en dispersa en cuanto a temáticas y tonos. Sobre sale en general, la ausencia del entorno chiapaneco en la obra, algunos textos sitúan su espacio en la ciudad de México y uno en ciudad Juárez, o bien, tienden a no dar explicaciones espaciales, pero de una forma u otra aparece Chiapas. Las antologías son buenas y malas, porque son como un breve compendio de concurso literario, donde unos textos sobresalen entre otros. Debería mencionar como un texto fuerte y poderosamente bien construído al de Alejando Aldana Sellschopp, La noche de los incestos, el inicio encomiable de Botas tejanas de Nadia Villafuerte, el divertido texto de Mario Alberto Bautista Villarreal sobre la vida en el siempre viejo y siempre por descubrir mundo literario. Al final de cuentas, Porque algún día faltaran cuentos... es un libro encomiable, una muestra fresca, inédita acaso, una muestra sustentable de los jóvenes escritores de Chiapas, algunos con más camino que otros, pero ya todos en el camino. A estos chicos, estoy seguro, en el futuro, jamás les faltarán cuentos qué escribir.
Ediciones de El animal.
Chiapas.

Monday, August 06, 2007

Debo cinco reseñas en este blog. Ya pronto las subiré.

Wednesday, June 06, 2007

Poemas de juguete II/Antonio Granados

Es divertido encontrarte en el camino esos libros divertidos, lúdicos, etcétera. Poemas de Juguete II lo es. Y sí, seré breve en esta mini reseña: pero en Poemas de Juguete II de Antonio Granados encontramos el lenguaje al servicio de la diversión y qué bien cuando esto ocurre. Crucidramas, límeriks, gatos, poemas reflejo, todo zooilógicos, todo en este libro está a la disposición del buen rato y de la literatura al servicio para matar esas horas calurosas e inciertas de la tarde. Muy recomendable.
inicio lectura: 5 de junio
fin lectura: 5 de junio
editorial: Alfaguara juvenil
país: México
pp. 139
ubicación: ciudad de México.

Wednesday, May 23, 2007

Olor a rosas invisibles/Laura Restrepo

Luicé reinicia, antes de iniciar su vejez, una relación con un amor de juventud, Eloísa. Primero mediante cartas, después por llamadas telefónicas y más tarde en citas en ciudades extranjeras, el amor de este par de viejos rezuma en la novela un olor a rosas invisibles: acaso el aroma de la nostalgia, acaso el miedo ante la vejez.
Olor a rosas invisibles es una novela breve o cuento largo ¿interesa la taxonomía? donde la escritora colombiana hace un ejercicio de la nostalgia: del amor, de la juventud que se nos pierde. Con una prosa cuidada, lenta, y con un narrador que relata todo desde la evocación, un narrador que no vivió lo que relata, sino que sólo lo anhela, Lauro Restrepo logra una excelente novela que sabe a adagios y amores viejos: "Yo, que siempre encontré más real el olor a rosas invisibles que las rosas mismas; yo, que no supe matar de amor a ninguna panadera, ni hacer gritar de placer a las putas de Magangué: yo sí hubiera adivinado en la Eloísa joven a la mujer espléndida que con los años sería, y hubiera amado en la Eloísa vieja a la joven que fue".
En este fragmento reside la fuerza y la vitalidad de esta novela: es un fragmento doloroso, que le da la vuelta a la historia: la vuelta de tuerca: no es una novela sobre Luicé y Eloísa: es la novela sobre todos los que vemos el amor ajeno y de una forma u otro lo envidiamos.
inicio lectura: 22 de mayo
fin lectura: 23 de mayo
pp. 63.
editorial: Sudamericana.
país: Colombia.
ubicación: ciudad de México.

Tuesday, May 22, 2007

El inventor de juegos/Pablo de Santis

Iván Dragó es nieto de Nicolás Dragó, el gran inventor de juegos: de imaginación, de destreza, estrategia, etcétera. Sin embargo, su enemigio, Morodian, desea terminar con el poder del poblado de Zyl y casi ha destruído la fama de la ciudad y ahora desea darle el golpe final: construir un juego que se llame "La vida de Iván Dragó".
Con El inventor de juegos, Pablo de Santis logra una historia redonda, ligera, interesante, con muchas puertas abiertas a la imaginación. Novela juvenil, no por ello mala novela, como a veces los críticos de literatura nos hacen creer, como si la imaginación estuviera relegada al lenguaje. De Santis crea un mundo con amplias posibilidades para imaginar, porque, con seguridad, no hay hombre que, al ser niño, no haya, en algún momento inventado un juego: uno para matar el tiempo o para ocuparlo, que no reconozco niños que maten el tiempo, sino al contrario, lo disfrutan. Acaso haría mención a cierto elemento al final que queda un poco flojo, pero el autor cumple a cabalidad con contar bien una historia: germen de donde nace la literatura.
inicio lectura: 18 de mayo
fin lectura: 18 de mayo
pp. 243
editorial: Alfaguara juvenil.
autor: Argentina
ubicación: camino a Oaxaca.