Robert Neville vive en una casa que es más bien un acorazado que está protegido por ristras de ajos, espejos, cruces y luz artificial. Afuera, del otro lado de las casas quemadas y el llano, están ellos. Los nuevos pobladores de la tierra a los que Neville caza cada día, después de sortear la noche escuchando sus chillidos y en particular el de su viejo vecino, Ben Cortman, que siempre lo increpa a salir y enfrentarse a él en la noche... pero Neville lo sabe. Así como para él es el día, para ellos, los vampiros, es la noche. Así que entre ambos crece una lucha sorda: la de Neville por sobrevivir y erradicar la plaga de la humanidad y la de los vampiros, tal vez, por erradicar al último humano sobre la tierra, pero en este mundo que ha perdido la normalidad, ¿quién representa en realidad lo es normal o lo que ya no lo es? Con esta premisa, Matheson ha construido una novela clásica, de la que se basa la película del mismo nombre, interpretada por Will Smith. Si bien en la película, Neville tiene ciertas particularidades que pueden ayudar a su gesta: es un biólogo eminente, que ha perdido a su hija y esposa por causa de un misil, y que tiene la esperanza de encontrar a otros como él, mediante un anuncio, además de contar con la compañía de un perro labrador, el Robert Neville del libro es uno mucho más humano, más cercano al hombre promedio y al que, por supuesto, le han pasado cosas con el horror mucho más complejas. Este Neville es un hombre cualquier, que sobrevive a los vampiros como puede, es un hombre que, al menos en los primeros capítulos, tiene una tensión sexual latente, ante las mujeres vampiro que se pasean frente a su puerta mostrando sus cuerpos flacos, pero desnudos. Es un hombre irascible, que pierde la cordura de cuanto en cuanto y que avanza a cuenta gotas con una idea salvadora. Sí, también tiene un perro, pero éste no es tan amigable como en la película y también, como en la cinta, casi al final tiene un encuentro fortuito que le cambiará su destino y que lo llevará a la gran reflexión de la obra, de lo cotidiano, de dónde surgen las leyendas en el viejo y en el nuevo mundo y el papel que él representa en esta nueva ¿sociedad? en la que sobrevive. De capítulos breves, de prosa eficaz, directa a la acción, Soy leyenda es, sí, una leyenda en la literatura fantástica que tantas buenas historias nos han dejado. Bien vale la pena pasarse un par de horas o una mañana o un día enfrascado en las aventuras de este hombre que pasea por una ciudad, Nueva York, Chicago o Bóston, podría ser, en una camioneta y con las estacas listas para horadar los corazones plagados de los vampiros.
Friday, October 03, 2025
Friday, September 19, 2025
Los vendedores de almas, Alejandro Páez Varela
La Genara, Rosina Conde
Sunday, September 14, 2025
Li, Nicos Cavadias
Saturday, September 13, 2025
Raíz que no desaparece, Alma Delia Murillo
Esta historia inicia el día que desmontan la palmera de Reforma, la mítica palmera de Reforma en la glorieta de Insurgentes y Río Rhin. En el acto, una mujer que busca a su hijo intenta hurgar en las raíces de la misma porque soñó a su hijo y en el sueño éste le indicaba que se encontraba debajo de un árbol con troncos y raíces negras. Este es el punto de partida para esta novela que indaga en los elementos inquietantes de la desaparición por violencia de personas en México, además de la relación simbiótica de nuestra naturaleza con la naturaleza de los árboles. La periodista se suma a un grupo de buscadoras en donde intima con Ada, la mujer de la glorieta, y con un joven empleado de la fiscalía. Lo interesante y más poético de este libro, es que la búsqueda inicia en los sueños: los sueños que tienen las madres y padres de familia de personas desaparecidas y en dónde éstos les indican que se encuentra su última morada. Un libro ligero, construido con sueños, cartas, biografías reales de personas desaparecidas y una periodista que a pesar de transitar por una separación amorosa, se enlaza también a ayudar a encontrar el cuerpo, al menos un cuerpo de los más de 125 mil que hay en nuestro país, con cifras aumentando.
242 páginas
Alfaguara
Wednesday, September 03, 2025
El hombre de barro, Adriana García Roel
Este libro es un clásico en la literatura del norte de México y, específicamente, del noreste. Adriana García Roel era una autora muy joven cuando obtuvo un premio por esta novela que está emparentada mucho con un estilo de novela de ese tiempo que hacía el retrato de las sociedades campesinas o en las periferias de las ciudades, y lo hacía con el retrato -literario- del lenguaje de esas comunidades. Aunque la novela, entonces sí toca cierto costumbrismo, logra salir airosa del solo retrato de la vida campesina y me parece que es algo más allá. La historia inicia con un zoom: el narrador, un hombre del que no sabemos mucho, pero funge como un testigo bienhechor, ya que ayuda a la comunidad a la que se acerca, nos dice que, cerca del río que llega al pueblo, pero más arriba, en la sierra, hay un puñado de jacales en donde vive un grupo de personas a las que él va a conocer. Así, jacal por jacal, nos presente a sus habitantes, sus cuitas, sus dolores, sus amores, sus esperanzas y también sus tristezas. La novela avanza pues, como un conjunto de relatos de diversas personas, la chica que usa crema de víbora para curarse unos granos, los jóvenes enamorados que se envían cartas, el dueño de la tienda de la localidad, que lo mismo venden artefactos prácticos para la vida en el campo como amuletos, aceites y "güesos de gigantes" para curar empachos y cólicos. Cada historia nos acerca a cierto tipo de miseria, debo decir que el capítulo que más me gustó y más me hizo reaccionar fue el del pequeño niño con hidrocefalia que muere pronto y la manera como se retrata el funeral y el dolor son muy buenos. También la primera historia, la del parto de Nativas, y las del grupo de burreros que llegan a la localidad me agradaron tanto como la narración del río manso que se vuelve venida de agua tras una tormenta y acaba con todo. Hasta aparecen las "cocas guisadas", ¡gran receta! Y lo mejor de la obra es que el lenguaje salta entre la captura del argot campesino con largas y bellas descripciones sobre la sierra, sobre el río, el silencio y la noche en la montaña. Me recordó mucho a Rulfo, sobre todo el del Llano en llamas, porque si en aquel hay venidas de ríos, acá también, si allá hay líos de faldas, en este también, si en aquel hay santos herejes, lo mismo ocurre en El hombre de barro, cuya idea final es esa: que solo somos barro dentro del barro, barro cubierto del barro final de nuestra tumba.
304 p.
Fondo Editorial Nuevo León
Universidad Autónoma de Nuevo León
Sunday, August 31, 2025
La noche y el día de Ayami, Bae Suah
Compré este libro hace relativamente poco tiempo y, como me volví a enganchar con la lectura, me di tiempo de leerlo el día de ayer. Además es corto, así que no representó mucho tiempo. Está traducido por Ana Barragán. Ahora dicho esto, no lo entendí. O el libro no era para mí. O me pareció un libro algo tramposo. Como cuando no se tiene algo que contar, pero se introducen perspectivas y elementos de relleno, auxiliares que den páginas. La idea es interesante: una mujer atiende un teatro para ciegos, es decir, donde sólo se reproducen sonidos y se lee, actoralmente, un libro. Sin embargo, la novela nos sitúa justo en el último día que este auditorio estará abierto porque la "fundación" de la que no se dice más, supongo que ha de ser alguna entidad coreana -sí, el libro ocurre en Seúl-, decide dejar de subvencionarlo para en su lugar poner ahora una galería de arte que, misteriosamente, funciona también de la noche a la mañana. Ayami, que después sabremos que también tiene el nombre de Yeoni, fue una una niña huérfana, que vive con una anciana que recibe unas pastillas azules que le entrega un hombre, Buhda, que incluye un capítulo de su vida en la novela, en fin. Hay repeticiones de personajes, de ciertas imágenes como vestidos de algodón demasiado almidonados, fotos, etcétera. La novela busca encontrar un tono, un atmósfera que sí logran novelas contenidas como las de Yoko Ogawa, en donde hay una fragilidad que permea las acciones de los personajes, pero me parece que aquí no lo logra. Bae Suah es un escritor célebre el Corea, y además, este libro lleva ya cinco ediciones, pero no pude conectar con él. Al final, el día y la noche de Ayami se volvió caótico para mí, no logré entrar en su propuesta y, como me dijeron hace tiempo, no todo termina bien ni tienes que estar en paz con todo lo que te sucede. Así que, bueno, si he de rescatar algo, es la idea de un teatro para ciegos. Esa idea me encantó. Creo que es un gran punto de partida para una novela que no sea ésta.
122 p
Shiro Libros
Wednesday, August 27, 2025
La noche de las reinas, Vicente Alfonso
Saturday, August 23, 2025
La caja de colores, Arturo Cantú
Qué hermoso libro es La caja de colores de Arturo Cantú. Cantú fue uno de los pioneros de la literatura regiomontana a mediados del siglo XX y algunos años posteriores hasta que finalmente migró a la Ciudad de México para ocupar distintos puestos de la burocracia federal. En este breve pero luminoso libro, que podríamos emparentar con Las manos de mamá de Nellie Campobello, Cantú hace un retrato fragmentando -no sé si podría ser de otra forma un retrato sobre la madre- de la suya. Y nos la presenta a partir de su próxima muerte, que ya ella y él presienten. Pero, lo que hace Arturo Cantú, en estas memorias, es que nos lleva no a la muerte, sino al momento en el que su madre le reveló que un día ella y todos, habríamos de morir. Cantú retrata con calidez esa mirada infantil, del niño que cree que existe la inmortalidad hasta que es justo su madre quien le aclara que no, que todos habremos de morir. Entonces, él vuelve el rostro para ver a esa mujer que ama, esa gran mujer con su vestido verde, sus lazos, su fuerza, que lo lleva entre las calles del centro y no puede creer que esa mujer morirá. El resto de la obra gira alrededor de la infancia, de las visitas a la madrina, del estar en el mundo entre juegos y aventuras. Es un libro pequeño, no pasará de las 90 páginas, pero es un libro hermoso. Y refuerza, claro, toda esta teoría del amor maternal, todas estas reescrituras de la muerte como memoria. El título del libro justo tiene que ver con esto que les relato. La edición tiene además muchas imágenes de Gerardo Cantú, pero me distrajeron, la verdad, porque va con esa idea de que hay que ilustrar los libros, pero éste acepta dos cosas nada más: cero ilustraciones o bien, ilustraciones que sí vayan acorde con lo se escribe. Como sea no hace mella en lo sustancial: un libro poderoso, sensible, como pocos hay en la literatura mexicana contemporánea.
80 pag.
Universidad Autónoma de Nuevo León
Thursday, August 14, 2025
69 grados norte, donde habitan los silencios, María-Fernanda González Rojas
Sunday, July 27, 2025
La famosa invasión de los osos a Sicilia, Dino Buzzati
Hace tiempo que no leía un libro tan bonito en la lIJ... aunque también debo decir que han pasado más de 80 años desde su publicación, pero tiene ese aire clásico que sólo logran tener los verdaderos libros imprescindibles. Dino Buzzati es, además, un clásico autor italiano con textos para todo público al que en realidad no conocía pero, ¡ay, cuántos grandes y buenos autores y autoras nunca conoceremos! La historia es en apariencia sencilla: el rey de osos, Leoncio, sufre algo irreparable: unos cazadores le roban a su osezno, Tonio. Apenado por lo recuperarlo, decide no contarle a nadie el verdadero motivo de su desaparición. Con los años, la vida de los osos en las cumbres de las montañas de Sicilia, los obligan a bajar al valle para no pasar hambres y, liderados por Leoncio, se lanzan a la aventura. Sin embargo, el valle tiene un rey, el malvado gran Duque, con fortalezas, bestias míticas, fantasmas y un mago, De Ambrosiis, quien tiene una varita mágica que sólo sirve para hacer dos hechizos y no más. Con estos elementos, Buzzati crea una fábula que habla de sistemas totalitarios, amor entre padres e hijos, corrupción y burocracia, fantasía, etcétera. La obra tiene dos grandes apartados, escritos al parecer en dos momentos o, bien, alimentados por dos intenciones. La primera, que fue publicada en un diario italiano durante la guerra, narra el avance de los osos hacia la capital de Sicilia -una Sicilia que ya no existe, ni sus montañas ni sus castillos, ni sus ríos, pero que es la Sicilia actual, dice con entrañable premisa mágica el autor. Y en el avance, de encuentran con ejércitos, castillos encantados, ejércitos fantásticos, hombres valientes y esta parte es maravillosa. Vibra la inteligencia fantástica de Buzzati, la capacidad para crear alegorías, sueños, la intervención de una fantasía fabulosa. Luego, viene la segunda parte, mucho más sosegada, pero que nos habla, de los mismos osos, pero ya en su contacto con los hombres y los hombres, bueno, parece que corrompemos todo lo que tocamos. No contaré más de la historia, pero hasta sus últimas páginas es elocuente, precisa y simbólica. Hace días, charlando con un grupo de autores de LIJ en formación, les contaba sobre esta doble lectura de la LIJ, la que vuelve un libro para niños, en todos los públicos y no al revés. Gran libro, será de mis preferidos. Ahora intentaré ver la película.
Gallo Nero
176 p
Monday, July 21, 2025
A golpe de linterna. Tomo I. Pioneras. Antología de Liliana Pedroza
Sunday, July 13, 2025
La visitante, Alberto Chimal
Gabriela tiene el don de hablar con los muertos o bien, con quienes están en la frontera entre los vivos y los muertos. Y, de entre todas las personas con las que puede hablar, se encuentra una, su abuela o madre Azucena, como le llama. Y su abuela le advierte que algo malo le puede ocurrir en el futuro, pero Gabriela olvida todo o casi todo lo que su abuela le dice en sueños, hasta que finalmente va a necesitar escucharla, cuando sea casi demasiado tarde. Así inicia La visitante de Alberto Chimal, una novela que, dice la contraportada, es un thriller escalofriante, pero yo más bien creo que es una novela amena y bien contada, con sus rasgos de humor, de fantasía, pero también de belleza y soltura. Gabriela ha crecido y vive ahora con su sobrina Marisol, quien asiste los fines de semana a un grupo de teatro que dirige Teodoro, un célebre director de las compañías de teatro universitario. A Gabriela, educada por un padre conservador y una madre sumisa, aquello que hace Marisol le parece inquietante, prohibido y claro, atractivo. Por eso, aunque con miedo, no tardará en enrolarse al grupo pero, tras una actividad, algo en ella despierta, algo que no pensaba que podría tener y que, al parecer tiene que ver con las chicas muertas durante la matanza del Jueves de Corpus en la Ciudad de México. Con este punto de partida, aunque con esto que les cuento la novela ya va más allá de la mitad, Alberto construye una novela interesante y entrañable, en donde se revela el mundo del teatro universitario. Los ensayos, el montaje, las revanchas, los celos, el retrato de una Distrito Federal de los años 70, con su censura, su tráfico y su pasado, son aquí personajes por sí solos de la trama que rodea a Gabriela y a su prima, Marisol. Hay entraña y afecto en estas páginas, pero no les contaré de qué más va la historia, pero tiene sus personajes siniestros, sin duda. Acaso sólo agregaré que pocas novelas transmiten el amor por el teatro como ésta, y Gabriela es un gran, gran personaje.
272 p
Planeta.
Monday, July 07, 2025
Ejercicios de dactilografía, Ramiro Sanchiz
Elogio del caminar, Leslie Stephen
Siempre he pesando que caminar es uno de los ejercicios más limpios del mundo. Pero es eso, es un ejercicio. No un hobbie. Y debería serlo, porque caminar siempre supone un encuentro con uno mismo. El libro que leí fue Elogio del caminar, de Leslie Stephen, padre, además de Virginia Wolf. En este breve y rico ensayo, Leslie habla sobre los grandes peripatéticos de su tiempo, esos grandes caminadores que solían hacer de 40 a 50 kilómetros diarios y lo que suponía ese encuentro con las cañadas, los valles, las casas en donde otros caminantes habían vivido, como Wordsworth. Mi alma está encaminada por una emoción pedestre, dice en algún momento Leslie. Y sí, caminar era una manera de materializar el espíritu cuando no había más que paisajes por ser descubiertos.El libro es rico en reflexiones sobre el arte de caminar, sobre la mirada hacia el horizonte, sobre los viejos circuitos entre los árboles, pero también es una bibliografía indirecta de los autores ingleses del siglo XIX que tenían el oficio y el gusto por caminar. "Conocí entonces la deliciosa independencia y desapego que uno disfruta durante un viaje a pie". La última sección es una diatriba, claro, contra los otros grandes consumidores de trayectorias de ese tiempo: los ciclistas, pero Leslie hace también hincapié en que, incluso caminar en el Londres de esa época debería ser algo disfrutable. Las vistas, el camino, debería ser esta una reseña más amplia, pero no lo será. Disfruté mucho el libro. Breve, con ilustraciones de Manuel Marsol. Solo queda una invitación, ir a caminar.
64 p
Nórdica libros
Saturday, June 28, 2025
Sólo puede sernos ajeno lo que ignoramos, Ensayo biográfico sobre Alfonso Reyes, Javier Garciadiego.
Cada año escucho sobre Alfonso Reyes, es decir, de mis últimos nueve años, cada mayo o antes de mayo, una parte de mi interés gira alrededor de él y su obra. Debemos hacer libros suyos, pero la verdad es que salvo contadas ocasiones los leo, ya que otra parte del equipo los hace, pero este año decidí ponerme más a la mano con él. Ese Alfonso Reyes monumental, lejano, casi una sombra brillosa por la institucionalidad, de la que a veces, confieso, no entiendo toda la alaraca que se hace a su alrededor. Y luego veo, como en el gimnasio, que se mantiene por un puñado de estudiosos que, no son un puñado, sino mucho más. Y, sin querer, yo me he hecho parte de esa familia alfonsina. Por eso, vuelvo a esto, este año he decidido ponerme más a tono. Por eso leí los cuentos, reseñados aquí, pero también he releído o me he reencontrado con su Visión de Anáhuac, la Oración del 9 de febrero, La Saeta, Parentalia, entre otros libros. Y esta semana al fin pude leer este trabajo monumental de Javier Garciadiego, Sólo puede sernos ajeno lo que ignoramos. Ensayo biográfico sobre Alfonso Reyes. Y digo monumental porque lo es, y al mismo tiempo, sin academicismos, más como una charla entre amigos, con señales puntuales sobre la vida y obra. En parte, me parece un libro bifronte, el texto que es rico en anécdotas y que arma la vida del regiomontano, y las notas, eruditas, que abren y profundizan la conversación, atañen al dato duro, que complementa con inteligencia lo que se lee. De esta manera, tenemos un volumen complejo y completo, de amigo y de estudioso, que logra desentrañarnos una vida, la del hijo que durante toda su vida no se perdonó pedirle a su padre que no se sublevara contra Madero; sublevación, que habría de terminar con su muerte en el inicio de la decena trágica y que inauguró una etapa sangrienta, acaso la mayor, dentro de la historia de la Revolución mexicana. Este Reyes de Javier Garciadiego, es un Reyes sífico. Un hombre que todo el tiempo está rodando algo para no alcanzar nada, aunque en el trayecto construya tantas cosas acaso como una marginalia, pero da la impresión de que Reyes nunca tuvo tiempo para ser Alfonso Reyes. Es decir, el verdadero Alfonso que pudo ser, porque primero tenía que ser el hijo que su padre quería, el general Bernardo Reyes, luego el que Henriquez Ureña quería, luego el que debía ganarse el sustento en París y Madrid, luego el que debía sortear las viscitidudes diplomáticas en Argentina, España, Francia y Brasil, luego el que tuvo que tener el encargo de dirigir El Colegio de México, El Colegio Nacional y la Academia Mexicana de la Lengua. Y en suma, el Reyes que no pudo escribir su obra porque tenía que escribir otra obra para poder sobrevivir. Es un libro duro, pero hermoso al final, claro y conciso. Un trabajo monumental que enternece en sus últimos párrafos.Hasta aquí llegan los días alcióneos, parece decir a fin de cuentas Garciadiego, todo lo que salga de aquí será imputado a la memoria de Reyes. En fin, me gustó el libro, me permitió conocer a detalle una cronología vital que conocía a dentelladas, me enternece que Reyes haya amado a su Marlen en Brasil, a su Nieves Gonnet en Argentina, que sufra porque su hijo se casa con su tía, que viva hipocondriaco, que no se recupere del sacrificio paterno, de la reticencia a su hermano, que sea un señor de su tiempo, para bien y para mal. Reyes tuvo tantas historias de libros propios mal editados que una cosa sí me queda claro: estaría feliz con las ediciones que hacemos de sus libros.
520 p
El Colegio Nacional
Universidad Autónoma de Nuevo León
Saturday, June 21, 2025
El cielo, Nona Fernández
Marion, Blanca, Emilia, Maltés, Dante, Tadeo, Bruno, la Gringa, Teresa, Julio, Mara y la narradora del cuento que le da título al libro no son sólo relatos, sino vidas que Nona Fernández desenvuelve ante el lector para jugar con ellos una danza de espejos en los que cada uno de ellos es el otro, se desdobla, adopta las inciertas particularidades del otro para ser él por momentos, particularmente en momentos de soledad. Esto, ser el doble, se establece desde el primer cuento, y para mi gusto el mejor del volumén: "Marion". Un fotógrafo, recién divorciado, se instala en un departamento con la intención de vivir al fin su vida como desea, pero no sabe que en el sitio están ocultas unas cajas con la vida del inquilino anterior, Luis. Las cajas le son reveladas por Antonio, la vecina del piso de abajo, quien dice que Luis era alguien importante y que se había ido. Dentro de las cajas hay una con fotos y discos y, en la de fotos, el fotógrafo encuentra un envoltorio con fotos desenfocadas de Marion. Cuando ésta aparece en el departamento y lo llama Luis, y lo confunde con Luis, el fotógrafo sin saber empezará este juego de suplantación de Luis que lo hace generar las mismas dinámicas que Luis tenía con Marion y con Antonia. Así el relato se vuelve una trampa y nos regresa de manera circular al inicio del cuento. La prosa además construye una gran atmósfera enrarecida, gris. Creo que eso es también una cualidad del libro: todos los cuentos, por alguna razón, me los imaginé en blanco y sus escalas de gris, como películas de hace mucho, que avanzan lento, con planos y encuadres que magnifican las escenas. Al final, en "Maltés", asistimos al juego final del libro, en el que parece ser que todos los relatos que hemos leído, han sido escritos por la Gringa, quien a veces, suplanta sin saber a Maltés, un célebre escritor que habita una buhardilla, y al que su novio, quien originalmente es el escritor del cuento, termina por suplantar o tal vez ella a él... imposible saberlo. Así, este cielo es un juego de suplantaciones, de dobles, de hijos que se llaman igual que padres, abuelos, mujeres que suplantan a otras. Una cosa es cierta: para que esto ocurra, sólo es posible mediante el delirio de la enfermedad, la agonía o cierta depresión. No todos los relatos terminan así, acaso el de las suelas de "Zapato roto" deja algo de esperanza, aunque el cuento no tenga ninguna en su narración. Me gustó mucho el libro.
Editorial Cuarto propio
165 p
Monday, June 16, 2025
Mi guerra ajena, Marina Colasanti
Compré este libro en una feliz Feria del Libro de Guadalajara en la que todo era normal. Iba por el pasillo de las editoriales infantiles, charlaba con unas mediadoras de lectura y luego lo vi: Mi guerra ajena, Marina Colasanti. Sólo quedaba un ejemplar y se lo arrebaté a una colega. De entonces a la fecha, pasó otra vida y finalmente la semana pasada lo empecé a leer. Yo sé de la trayectoria de la escritora, pero la verdad es que nunca la había leído. Me gustan las biografías o memorias de autores, como Volando solo de Roal Dahl, y Mi guerra ajena no me defraudó. Una niña Colasanti narra las peripecias de su infancia en medio de la Segunda Guerra Mundial, su primera residencia en Asmara, donde su padre, soldado del Duce, ha sido enrolado tras la conquista de Etiopía. Desde ahí saldrá a su segunda casa, Italia, y en donde pasará de ciudad en ciudad huyendo de la guerra, hasta que finalmente su destino la pone en dirección a Brasil. Pero en ese periplo, Colasanti nos habla de otras cosas en realidad: de la vida y sus carencias, de la gente, de plazas de árboles tras muros secretos, del sabor extraño de la achicoria que sustituye el café, de su joven cuidadora, Gina, que una tarde maldita encontrará a tres soldados alemanes que la dejarán casi muerta en un campo, del padre, Mamfredo, que ama la guerra, de la madre seria que mira por los balcones de los cuartos rentados en un hotel. Y habla de las castañas que se encuentran por azar y salvan la hambruna, y los bombarderos y en estar en el filo de las ventanas. Habla de la cocina y las pastas de la abuela, del hermano, de la confección de vestuarios para películas que hace su tío para la Cinecitá. Es una biografía, una memoria de la infancia que, como toda buena memoria de la infancia, desafía el mundo de los adultos. Hace días leí otro libro sobre cómo los niños lo saben todo y es cierto. De todo lo que cuenta Colasanti, me quedo con esta escena: su padre, soldado, (de hecho así empieza la memoria, con la boda de los padres). Ella ha crecido viendo soldados, a valerosos soldados italianos que han peleado en África y en el norte de Italia. Para ella, los soldados italianos son muestra de honor y gallardía, pero cuando viaja a Brasil, a un Brasil que estuvo del lado de quienes ganaron la guerra, descubre que para los niños de la plaza por donde vive, los soldados italianos son muestra de cobardía, de gazapos, de cosa perdida. Y Colasanti se enfrenta a eso, les dice que ella sí los vio luchar, que los vio marchar, que los vio ganar y perder y ganar la guerra. Pero los niños no entienden. Yo sí sufrí los bombarderos, yo sí vi las tanquetas, las bombas, etcétera. Pero los niños se ríen, se mofan de sus valerosos soldados. Esa escena me rompe el corazón, ahí está toda la fragilidad humana, el otro, el yo, puestos en juego por la maquinaria de la violencia y la publicidad. En fin, qué bellas memorias. Tan bien escritas. Tan humanas. Tratándose de Marina Colasanti no podían ser de otra manera.
Babel libros
396 p
Monday, June 09, 2025
Bravas, Nuria Kaiser
Saturday, June 07, 2025
Más allá de la carne, Jazmín García Vázquez.
Me parece que, de un tiempo para acá, la literatura de terror escrita por mujeres se ha puesto de moda, sin duda por la fuerte influencia de ciertas novelas también escritas por mujeres en Latinoamérica. El punto en común es que existe, en estos libros, una reivindicación de la bruja o santera o mujer sabia, que guía a las otras mujeres a una especie de revelación que las liberará del patriarcado, para ejercer de nuevo un matriarcado como ha sido en tiempos pasados. En este conjunto de cuentos, me parece, salva con mucha dignidad el uso de este personaje y hay una frase que lo dice con mucha claridad en el cuento de "No existen las brujas", en donde un par de hermanas asiste con una mujer para que le ayude a una de ellas a despojarla del feto que lleva en su interior, producto de la violación del padrastro: "Pude ser la curandera, o la mujer sabia, pero no, ellas decidieron que sería la bruja". Esta sencilla aseveración me parece, es luminosa para una buena parte de la literatura latinoamericana sobre este tema porque aclara, refleja y despoja del misticismo que suele rodear a las brujas que, en este libro, son impulsoras de una revelación para las mujeres en un feminismo que empodera. Entonces, en estos cuentos, hay brujas, mujeres sabias que ayudan a otras mujeres a encontrar su bestialismo, pero también a redimirse. Y hay fantasmas que han olvidado que lo son, actos mágicos, fetos enterrados bajo los árboles, persecuciones orquestadas por los hombres contra las mujeres, etcétera. Pero, a diferencia de otros cuentos que buscan señalar el acoso del hombre y el empoderamiento de la mujer, aquí no se siente la agenda. Y creo que por eso, es mucho más valioso este libro y para muestra "Coyotes", un hermoso relato de amor entre una madre y su hija, entre la naturaleza y la noche y sus hijas, las jóvenes y adultas, las mujeres que encuentran un espacio de paz. Dice Virginia Wolf que toda mujer necesita un cuarto propio, pero este cuento de Jazmín García Vázquez parece decirnos que Virginia se queda corta: busca otro espacio para estar encerrada en sí. No, dice Jazmín, en el fondo, toda mujer necesita un bosque propio para estar con sus hermanas y la noche.
106 p
editorial Reverberante
